En 1971 me invitaron al Festival de Viña del Mar. Sonaba en la radio todo el tiempo "Quiero abrazarte tanto". Todos estos años dura mi romance con Chile con la brusca interrupción de los primeros años de la dictadura.
En todos los periódicos ocupa primera plana la muerte de Antonio Prieto, autor e intérprete de "La novia", una bella canción que se escuchaba en los años 60 y que llegué a cantar en la orquesta Bossa Nova. Prieto era una autor inteligente que cantaba con mucho gusto. "Blanca y radiante va la novia..."
era el primer verso de su mas famosa canción.
Tambien ocupa primera plana que un minero de los 33 que quedaron atrapados en Atacama vuelve a la mina (el único) porque no sabe hacer otra cosa, dice, y porque ya entró y no le da miedo. Pero sobre todo ocupan páginas y páginas los estudiantes en pie de guerra. Colegios y Universidades públicas están literalmente tomados -se encierran adentro- para exigir mas fondos y mejoras para la enseñanza pública. Recuerdan al 15M en sus formas, en sus reivindicaciones y en su manera de organizarse, aunque acá hay una federación de estudiantes y una cabeza rectora muy fuerte. Ayer hubo algún brote de violencia en Santiago porque los manifestantes querían llegar a un lugar que no les parecía bien a los carabineros. El Intendente de Santiago (alcalde) dice sin cortarse ni un pelo, que los manifestantes iban drogados. A los alcaldes de la capital los nombra a dedo el gobierno de turno, en este caso el Presidente Piñera.
En páginas interiores de otros periódicos se anuncia que acusadores particulares van a difundir los nombres de los pilotos que bombardearon el Palacio de la Moneda antes de la muerte del Presidente Allende. Así son algunos chilenos, irreductibles; hace algún tiempo consiguieron localizar al responsable directo de la muerte de Víctor Jara que para más escarnio, era funcionario del estado; pues se presentaron en su oficina con una cámara y le filmaron mientras el trataba de ocultarse debajo de una mesa, ¿qué habrán pensado sus vecinos cuando vieron su imagen?, seguro que alguien dijo que era muy normal y saludaba siempre en la escalera.
Aquí, frente al oceano, memorizo y cuento las veces que he cantado en esta ciudad balneario tan querida por todos los chilenos. Prueba de sonido a las 20 h. Subo a la habitación y se mueve. Como hay viento fuerte pienso que el aire está moviendo el edificio hasta que veo los cuadros del cuarto torcidos y yo mismo empiezo a marearme. Total: 6,2 de terremoto que abarca desde Valparaiso (la veo desde mi ventana) hasta el Bio-Bio (¿te gusta el nombre del rio?).
Mucho entusiasmo en el concierto pero echan de menos no sé cuantas canciones, me dicen. Había cantado aquí en el 82 pero está muy cambiado. Hasta tiene hotel y es muy cómodo para trabajar, es un casino con sala de conciertos. Necesito dormir, mañana: Coquimbo.
Comentarios
Marta del Saz-Orozco Sandoval comentó el 16-Jul-2011 10:00 AM
de parte de todos!!
Usua comentó el 17-Jul-2011 12:34 PM